martes, 3 de julio de 2007

CIUDADANOS, EL PARTIDO DEMOCRATICO



Publicado en Estrella digital

Autor: Luis de Velasco


Este fin de semana, en su congreso celebrado en Barcelona, cerca de quinientos delegados de Ciutadans- Partido de la Ciudadanía, partido creado hace un año y que cuenta ya con más de cinco mil militantes, de ellos cerca de un tercio fuera de Cataluña, dieron una lección de democracia interna, algo exótico por estos pagos. Delegados elegidos democráticamente en sus agrupaciones, sin mandato alguno y que votaron a quien y a lo que estimaron conveniente. No es de extrañar el asombro de algunos medios y opiniones. Así, El País de hoy habla de “ caótico congreso”, en una crónica en la que, cómo no, se mezclan hechos y opiniones. Calificar así todo un ejercicio de democracia interna supone que gusta más esas unanimidades antes llamadas “ a la búlgara” que muchos aplican y otros defienden.

Naturalmente que hubo censura a la gestión de la dirección saliente por la sencilla razón de que la merecía. Eso sí, recordando las circunstancias únicas de su creación que derivaron en graves diferencias internas a lo que hay que añadir la falta de recursos de todo tipo y el vacío y hostilidad en medios muy influyentes hacia este partido nuevo que quiere hacer cosas nuevas.

El ejercicio de democracia prosiguió con la aprobación de una enmienda a la totalidad del documento de Ideario, seguida de un debate con adopción de enmiendas que enriquecieron un texto final que sitúa a la formación en “el espacio electoral de centro-izquierda no nacionalista”. Conviene recordar que en ese espacio se autositúa cerca de un setenta por ciento de la población española. El texto reafirma los dos nutrientes básicos de Ciudadanos: el liberalismo progresista y la socialdemocracia. Convertir ese potencial de voto en realidad es el gran reto de esta nueva opción política.

El gran debate estatutario se dio en el tema listas abiertas o cerradas para la elección de la ejecutiva. Se trata de un debate contaminado por el tinte peyorativo del calificativo de “ cerrado” en la vida política porque se liga inmediatamente con las elecciones parlamentarias. Pero eso no es lo mismo que elegir un órgano ejecutivo equivalente a un gobierno, en el que debe primar la cohesión, la confianza y el trabajo en equipo, como lo prueba la experiencia de la ejecutiva de Ciudadanos, censurada en este congreso. Nuevamente, en ejercicio de democracia interna, los delegados optaron por la lista abierta y en votaciones posteriores, cargo por cargo, decidieron dar otra vez su confianza a la totalidad de los veinte que acompañaban a Albert Ribera, empezando por la reelección del mismo como presidente.

En el agitado frente interno, reflejado en un apoyo del cuarenta por ciento a la otra candidatura, el principal reto de los elegidos es restañar heridas y lograr la unión. No es tarea fácil ni rápida. Además, realizar un trabajo eficaz. Esta vez no tienen las excusas antes señaladas.

En el frente externo, varios retos. Crecer cuantitativa y cualitativamente en toda España ( no hay duda alguna de que el partido tiene ese objetivo nacional), prepararse para las próximas elecciones generales en las que se juega mucho o ,incluso, todo y, finalmente, articular su unión o colaboración con plataformas como Basta Ya. Mucho trabajo para el que hacen falta abundantes recursos humanos y financieros. Sin ellos, poco o nada hay que hacer aunque se tengan las mejores ideas del mundo.

Luis de Velasco

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Democrático? ¿Con el pucherazo interno con que os habéis despachado el Congreso? Pero, ¿de qué vais?, estafadores.

Anónimo dijo...

¿5.000?¿1/3?

Como el resto de lo que se dice tenga el mismo fundamento, vamos apañados.