sábado, 28 de abril de 2007

A 70 años de Guernica


Este texto está dedicado a la memoria de las víctimas y sobrevivientes del bombardeo de Guernica realizado por la Legión Condor, en su 70 aniversario. Fue el primer bombardeo de la historia con bombas incendiarias a una población civil. Entre ellos se encontraban mi abuela, mi madre y mi tío. Jamás tuvieron el valor de contar todo lo que vivieron.

¿Que hacemos con los abuelos?

Asistimos actualmente a un fenómeno paradójico que conviene analizar con cierta profundidad sin dejarse llevar por tópicos fáciles. Cada vez somos más los nietos de abuelos republicanos desaparecidos durante la Guerra Civil que queremos saber más sobre ellos. Queremos que se les rehabilite y se les rinda justicia y el homenaje debido.

¿Por qué ahora? ¿Por qué los nietos?

Hay una respuesta fácil. La resonancia mediática del caso del abuelo de nuestro Presidente del Gobierno ha fomentado un culto al “abuelo republicano”. Que fácil sería esta explicación. Que conveniente para algunos. Que útil para su explotación política. Que falsa.

La realidad es bastante diferente, y creo que mi caso personal puede ser un tanto revelador de las verdaderas motivaciones de muchos de nosotros. Mi abuelo murió combatiendo contra el fascismo en la defensa de Madrid durante la Guerra Civil en la Tercera Brigada Mixta en primera linea de fuego. Era de profesión Carabinero de la República, llegó a Capitán por méritos de guerra, era de convicciones republicanas pero sin afiliación política, y fue fiel a su juramento de lealtad a las instituciones legítimas. A esto se reducía todo lo que siempre había sabido de él. Jamás se me dijo ni que hubiese sido un héroe ni un villano. Jamás se me dijo nada más. Supongo que el dolor de mi abuela explicaba su silencio. Pero también su miedo. El miedo de que sus nietos fuesen señalados con el dedo. Aquel miedo inculcado a la generación de los perdedores de la guerra. Esta generación vencida y traumatizada crió a sus hijos con la indiferencia y la ignorancia del pasado que les permitiría no ser un paria en la sociedad franquista. Crecieron en un país cerrado al mundo, estudiando listas de reyes godos y sin saber de la Guerra Civil, ni de su represión posterior. Muchos de ellos aún creen que la represión (sic) en Francia después de la II Guerra Mundial fue peor que la represión franquista, e ignoran los 200000 muertos por la represión en la posguerra. La generación de nuestros padres fue educada para que no mirasen para atrás, so pena de avergonzarse de su origen. Muchos de nosotros tampoco supimos mucho más de nuestros abuelos a través de ellos. Tampoco nos habíamos interesado en saber más.

En mi caso si que supe por mi madre que mi abuelo era republicano, pues por esa razón mi abuela no percibió la pensión que le correspondía, ni el seguro de orfandad que mi abuelo tenía contratado. Los huérfanos de los vencedores de la guerra tenían preferencia y no había para todos. Eso significaba que los huérfanos franquistas se lo quedaban todo y los republicanos nada. Indecencias de tal calibre sólo se pueden entender bajo la óptica del regimen ilegítimo e inmoral que gobernó España durante cuarenta años. Sin embargo hoy, por suerte, vivimos otros tiempos.

Es un derecho ciudadano conocer y preservar la memoria de nuestros antepasados. Este es un derecho de los más íntimos y nada ni nadie lo puede obstruir. Por definición no hay temas tabús en una democracia madura. Los miedos al pasado ya no son de recibo…o no deberían serlo. Aún hoy en día no se ha hecho justicia con muchas de las víctimas de la Guerra Civil. Y sobre todo con aquellos que dieron su vida por defender un regimen democrático. Reconocerles sus derechos después de 70 años no es de justicia: ¡es de urgencia absoluta! Recordar de igual manera a los de uno u otro bando es de justicia, y que menos a aquellos que defendían un régimen legítimo como el nuestro. Revisar las sentencias franquistas (que no anularlas de pleno derecho como algunos intentan hacer creer) que condenaron a muchos inocentes es de justicia. A algunos nos avergüenza tener aún un país sembrado de fosas comunes. Nos preguntamos como podemos ir dando lecciones de transiciones democráticas. La amnesia y la supresión del otro ha llegado muy lejos.

Teniendo en cuenta todo esto…¿Cómo podemos soportar que desde la derecha se venga diciendo que “el pasado no conviene removerlo”? ¿Quienes son ustedes señores para decirme lo que quiero recordar y lo que no? Pero…un momento…¿No son ustedes los mismos que durante 40 años han erigido monumentos a sus muertos y han rendido culto a su memoria? Ustedes jamás han practicado lo que predican hoy ¿Por qué les da tanto miedo que sepamos? ¿Por qué les da tanto miedo que se sepa? A mi jamás se me ocurriría pedirles que se olvidasen ustedes de sus abuelos. Son ustedes libres de hacerlo o no. Puedo entender que quieran olvidarse de ellos si fueron algunos de los asesinos que pululaban en ambos bandos. También puedo entender que en este caso estén preocupados con que salga a la luz el nombre de sus parientes. No sería justo reprocharles nada. Ustedes son libres de conocer o no…pero yo también.

Sin duda el que me quisieran negar mi derecho fundamental a saber, lo único consiguió es que lo ejerciese con mayor fuerza. Y me alegro de haberlo ejercido. He descubierto la dificultad de saber y de recabar información de esa época. He descubierto expedientes militares personales borrados y falsificados. He descubierto la magnitud de la falsificación histórica. He descubierto la inmensa amnesia kafkiana a la que sometió a este país el régimen de Franco. El diagnóstico de muchos de los problemas que arrastramos en este país empieza por esto. Es imposible entender la España moderna sin entender nuestra Amnesia histórica. Ya es hora de tener el valor de mirar la Historia de cara.

En cualquier país de nuestro entorno democrático se rinde honores a aquellos que combatieron y dieron su vida por la democracia. En España todavía no. ¿Por qué?

Alias Ocram

¿Que hacemos con el abuelo?


No todo lo que sabemos o decimos de nuestros antepasados tiene que ser verdad. La mayoría de las personas intenta edulcorar su propia biografía y tergiversa la memoria histórica según sus necesidades ideológicas o coyunturales.

De tal modo, un abuelo carretero puede pasar a ser transportista, el molinero se eleva a industrial y el oficial mayor a notario. También, puesto que hay quien necesita ser más proletario que nadie, un rentista puede pasar a melero, un industrial a albañil y un pequeño comerciante a quincallero. Todo vale porque pocas personas conocen nuestros primeros pasos como para atestiguar que hacíamos novillos durante el bachillerato o que nuestro primer novio era bizco perdido lo cual -reconozcámoslo- es también una mancha imborrable en el curriculum vitae de cualquiera.

Otros hay con quienes resulta muy pesado hablar porque todos sus familiares son los más guapos, los más listos, los más rubios y los que desde tiempo inveterado tienen el ojo más azul.

Y ya metidos en harina, no olvidaré aquellos que a la menor ocasión, nos hablan de algún antecesor que fue sujeto de algún hecho heroico. Por ejemplo: dejarse fusilar sin razón alguna. En todas las familias españolas hay miembros que murieron en la guerra civil. Y es que en las guerras -y más si son civiles- concurren momentos desagradables, en los que los vecinos se delatan unos a otros, hay revanchismo, alguien recuerda una vez que le miraron mal y va con el cuento a quien maneja una pistola y todo, en general, da la impresión de ser un caos. Y en España hubo hace mucho, mucho tiempo, una guerra civil medianamente cruenta, por lo que lo normal es que en todas las familias haya habido algún muerto.

La guerra española fue anterior a la italiana, por ejemplo, pero aquí se recuerda y allí no. También es anterior a la segunda guerra mundial, que llenó de cadáveres todo el continente.

La posguerra española es anterior a la posguerra europea, en la que se observó un grado de represión y revanchismo que no se dio en nuestra tierra. Porque tras una guerra hay siempre un bando que gana y otro que pierde y el vencedor muestra una extraña tendencia a dar cogotazos a los que han perdido. Y estas víctimas de la represión no pueden medirse por casos individuales o individualizados ni tampoco en números absolutos sino relativos. Según ellos -y siempre proporcionalmente al número de habitantes del momento-, la represión posterior a la guerra civil española fue muy inferior a la sufrida, por ejemplo, en los civilizados países nórdicos, en Bélgica o en Francia, mismamente.

En Europa ya no se habla de nazis. Es una etapa de la historia que se pretende olvidar. A todos se nos ponen los pelos de punta cuando vemos esos grupos de estética tan desagradable como para raparse la cabeza, llevar gruesas botas de cuero negro y tatuarse varias esvásticas, pero ya no se comenta lo que pasó. Nadie recuerda sus muertos, nadie glorifica el heroísmo de un abuelo caído en la trinchera, nadie capitaliza lo que hicieron los demás.

En España sí.

Con machacona obsesión, nuestro presidente recuerda a su abuelo, fusilado en la guerra. Yo he pensado mucho sobre esta familia en la que, por extraños designios del destino, ninguno de ellos parece tener padre desde tiempo inmemorial. El abuelo de Zapatero se llamaba "capitán Lozano" porque él también ocultaba celosamente su "Rodríguez". Y el caso es que, aparte de la tragedia personal que parece conllevar su apellido, a este señor lo mataron. Incluso han salido últimamente algunos libros en que se cuentan cositas muy feas sobre este buen señor... pero nada de eso nos importa.

Porque es muy cierto que lo mataron. Por las razones que fuesen pero lo mataron. Como a quinientas mil personas más. Y gracias a él, ahora van a salir de los archivos muchas sentencias de hace cuarenta, cincuenta, sesenta y hasta setenta años para que sean revisadas.

Y es que Zapatero no es el único español que sufre por un fusilamiento de la guerra. Al parecer, hubo otro hombre bueno que murió también, y cuyo hijo lo recuerda cada día. Era catalán. Comunista por más señas. Y así como el capitán Lozano escribió “muero inocente y perdono” (perdón en el que evidentemente su nieto no le ha acompañado) este otro desconocido puso en una carta: "soy comunista y cuando vuelva me voy a casar contigo". Vaya por dios. Parece ser que la carta fue interceptada y sirvió como prueba para su fusilamiento. Todo esto es muy triste, triste de verdad. Cualquiera puede dudar de las palabras de la ministra y hasta pensar que quizá no haya un hijo nacido de tal matrimonio que nunca se celebró. Sobre todo por la cantidad de mentiras que nos dicen cada día desde este gobierno. Yo no lo dudo. Lo que pienso es que este señor ha repetido tanto que quiere tener cerca la carta póstuma de su padre, que se le puso la cabeza loca a la señora Carmen Calvo, de manera que ésta, aunque sólo fuera para que le dejaran en paz, sacó los archivos de Salamanca y los mandó a Cataluña.

Y es que estos abuelos de estirpe desconocida tienen mucho peso en nuestra España actual...

Pero, bueno, ya se ha aprobado en el Parlamento la ley de memoria histórica. Repasaremos miles de sentencias judiciales y se declararán todas ellas nulas de pleno derecho.

¿Harán lo mismo dentro de setenta años con una multa que me llegó ayer? Porque me temo que era tremendamente injusta...

María Victoria Longares

viernes, 27 de abril de 2007

Una de "Sabios"


Ayer, mientras conducía de regreso a casa, tuve el gran honor de poder sintonizar el programa de radio "La ventana", justo cuando comenzaba la autodenominada "Tertulia de Sabios".

En esto que el decano de los sabios, Don Santiago Carrillo, comenzó a lanzar flores por doquier a nuestro querido vecino del norte y comentaba él cuánto teníamos que aprender en términos políticos de esa gran nación francesa.

Pensé que semejante declaración de amor fraternal debía estar originada, sin duda, por la organización jacobina del Estado francés que no permite desigualdades entre ciudadanos de distintos territorios (pese a que también tienen "identidades propias muy fuertes" como diría nuestro Presidente), por su alto índice de participación en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, por su sistema electoral que no permite que las minorías vean multiplicado artificialmente el poder que les otorgan los votos reales o porque los terroristas de ETA no actúan en el País Vasco francés; en fin, por la mismísima Revolución Francesa quizás...

Pero no, hete aquí que Don Santiago no sentía envidia de ninguna de estas cosas, sino "de la capacidad de integración francesa que permitía a un húngaro como Sarkozy llegar a ser candidato y posible próximo Presidente de la República Francesa". Y lo mejor vino cuando hizo la siguiente analogía (por llamarla de alguna manera): "Me gustaría ver qué pasaría en España si un catalán llegase a ser Presidente del Gobierno. Seguro que comenzarían a oírse voces y gritos que si España se rompe..." Al mismo tiempo, el sabio Herrero de Miñón, paradigma de la lucidez y coherencia política, asentía con entusiasmo de ‘cheerleader’ adolescente: "Sí, sí, sí".

Dejando a un lado que Sarkozy no es húngaro sino francés, la analogía no tiene desperdicio:

1. Creyendo Don Santiago que Sarkozy era húngaro y no francés, lo compara a un catalán que eventualmente fuera presidente del gobierno. Parece que la analogía huelga porque, que yo sepa, hasta el momento un catalán sigue siendo español. Habrá sido un lapsus de Don Santiago...

2. En todo caso, si un catalán llegase a Presidente del Gobierno, si de algo sería síntoma, sería de que "España no se rompe", ¿no cree Don Santiago?

3. Fíjese, Don Santiago, que las únicas voces que sí se han oído hasta el momento en la línea que usted comenta, son los comentarios de tinte xenófobo del partido al que pertenece su compañero de programa, Ignasi Guardans, en el sentido de que un no nacido en Cataluña pudiera ser President de la Generalitat (en referencia a José Montilla).

Mientras apagaba mi coche, tuve la oportunidad de recibir otra extraordinaria pieza de sabiduría cuando Don Santiago reflexionó en voz alta: " ¿Es justo que los votantes de la izquierda abertzale se queden sin opción al voto?". A Don Santiago no le preocupaba si respetaban la ley, si se valían de la violencia de su brazo militar para sacar ventaja, si utilizaban métodos de intimidación para acompañar su acción política, si sus adversarios políticos no nacionalistas tienen que ir con escolta. No. Sólo le preocupaba qué iba a ser de estos “huérfanos electorales” de los Otegui, Pernach y compañía que, al fin y al cabo, no son más que ovejas descarriadas que debido a la opresión del Estado Español y al “conflicto” cometen alguna que otra travesura sin importancia...

No me extenderé más, ya que esto último daría para uno o varios libros y además, tuve que apagar el coche, no fuera que gripara el motor...

Raúl Hernandez

jueves, 26 de abril de 2007

Vaya semanita


Esta semana esta siendo bastante animada. En lo económico que al fin y al cabo es lo que mas dolor da, es real y tangible, empezamos con un susto de 'ordago a la chica' en la bolsa. ¡El ladrillo se tambalea! caída de las inmobiliarias, los gurús lo achacan a Astroc Mediterranea.
El euro bate el record con respecto al dolar. Un Euro demasiado fuerte tal vez.
Forges magistral, como en sus mejores tiempos, nos regala una viñeta 'astronómica' y nos dice "¡Cielos se nos viene encima un Euribor del 6%!".
La bolsa como que nos pilla un poco mas lejos a los ciudadanos rasos, pero lo del euribor nos da de lleno en la cartilla de la caja de ahorros. Esto de los números no le entiendo mucho, es raro ¿verdad? baja el ladrillo, sube el euribor y yo no puedo ir a comprar ni 'al Continente'. Como sigamos así la caja de ahorros se queda con el piso, no sin antes mandarme al cobrador del frac para que encima me de vergüenza ¿no se que será peor?.

Conthe dimite como Presidente de la CNMV. Después de la escenificación esperábamos mucho. Y nos quedamos con muy poco. No le dio leña al señor Rodriguez. En su lugar apunto al candidato Socialista al Ayuntamiento de Madrid. Criticó al Vicepresidente de la CNMV entre otras cosas por ser marido de Ministra y sin dar nombres lo puso en otros lios. De la OPA mas famosa, desde aquella famosisima de Banesto, dijo mas bien poco, aunque algo dijo que es lo que al final queda, "tenia que haberse sancionado a Enel y Acciona". Lo que los ciudadanos de la calle le preguntamos al ex Presidente dimisionario es que si lo poco que dijo es cierto ¿Por qué no lo dijo antes? ¿Que razón le llevo a estar callado tanto tiempo? ¿El señor de la botella de vino de 600 € según dicen, no estaba casado cuando tomo posesión de su cargo? Y Solbes ¿que otra vez Ministro?. Señor Conthe no nos ha convencido, eso si ha puesto usted en marcha el ventilador y alguno que otro ha salido salpicado, usted incluido.

Dejando las 'pesetas' nos encontramos con un preso paseante que va al homeopata y no tiene que pedir bis a bis ya que esta siempre con su novieta. Mola ser preso terrorista te alimentan gratis, te pasean, te dejan estar con la chavala y vamos que como dicen aquel paisano:"está mejor que en brazos".

Rematamos la media semana con el ex Honorable Maragall, quien ahora se nos descuelga con que lo que "habia que haber modificado es la Constitución" y que el "Estatut no valió la pena". Pascual hombre a ver si vas aclarando tus ideas.
Hugo

miércoles, 25 de abril de 2007

Lecciones francesas


Comentaba Jordi Borja -la semana pasada en El País- los resultados de una importante encuesta sociológica diseccionada en las páginas del Nouvel Observateur, el semanario más influyente entre la intelectualidad de izquierda francesa.

El titular más sorprendente de este estudio consistía en que casi dos tercios de la población “considera que la distinción derecha-izquierda ya no vale”, y que el conjunto de los políticos, “no se preocupa de lo que piensan los ciudadanos”.

¿Sorprendente? Pues sí y no. Sí, porque, por un lado, hay que recordar que fue Francia el país donde nació esta distinción, tan arraigada aún hoy, en base a criterios socioeconómicos y culturales contrastables en la época de las primeras revoluciones democráticas.

Pero, por otro lado, no lo es tanto. Para quien se moleste en contrastarlos, los datos están ahí. En las grandes segmentaciones socioeconómicas que practican los sociólogos en la actualidad, se observa que las diferencias de voto que obtienen los partidos etiquetados como de izquierda o de derecha no son las esperables a priori. Ni en cuantía, ni en dirección siquiera a veces incluso.

Y, de fondo, una participación de un 85% en la primera vuelta de las presidenciales que pone los dientes largos a este lado de los Pirineos. Ojala podamos incorporar esas cotas de involucración de los votantes de cara a las próximas elecciones generales españolas. A ser posible, sin que traigan consigo eslóganes tan vacíos de contenido como “reforma sin brutalizar” o “una República fraternal”…

Jacobo Elosua

martes, 24 de abril de 2007

Madrid en la encrucijada

En Madrid, como en el resto de España, se acercan elecciones. Los ciudadanos, una vez más, nos veremos en la tesitura de elegir entre las distintas opciones políticas que nos ofrecen los partidos tradicionales.

¿Algo nuevo bajo el sol? Parece que no. ZP nos envía, previa selección digital al más puro estilo Aznar, a su amigo y compañero de juegos Miguel Sebastián. Tranquilos, que no lo envía para que gane sino sólo para que se airee un poco mientras la opinión pública observa como se estrella contra alguno de los muros construidos por Gallardón en los túneles de la M-30.

Sorprendentemente, el PSM ha elegido como candidato autonómico a… ¡Simancas! Aunque hayamos perdido la cuenta del número de elecciones en las que ha fracasado este hombre -por él o por sus compañeros, pero por él primero-, donde hay un aparato del partido bien engrasado ¿para qué hacer primarias?

Así que, después del ruido de la campaña, sólo nos esPPera más de lo mismo: más obras que se desvían del presupuesto, más manipulación en Telemadrid, más despilfarro del dinero público a espaldas de los intereses y el control de los ciudadanos… y nuestra sociedad seguirá amodorrada entre el calor del verano y el aburrimiento que nos producen nuestros políticos.

Ojalá en las generales tengamos un poco de suerte y en el escenario político de Madrid empiece a cambiar algo. Los votantes nos merecemos algo mejor.

Enrique Normand

lunes, 23 de abril de 2007

Una imagen filmada...

“De siempre el fútbol ha proporcionado magníficas metáforas para la política”. Así comienza la tercera del director de ABC, José Antonio Zarzalejos, en la que recomienda al PP visionar el fantástico gol de Messi como ejemplo de alguien que se arranca desde el centro y, con decisión, altera el marcador a su favor.

Uno de los grandes debates acerca del deporte rey es la idoneidad de incorporar al arbitraje el vídeo; lo que para algunos aficionados, entre los que me cuento, sólo generaría más polémica y alargaría sin límite los partidos. No es así, o no debiera ser, cuando se trata de la justicia con mayúsculas en vez de la deportiva.

Sin embargo, un juez de Bilbao ha decidido realizar una imputación sobre unos hechos filmados con detalle y exhibidos por todas las televisiones de España: la patada en los genitales de Antonio Aguirre con la que un peneuvista culminaba triunfal el acoso nacionalista a los heroicos representantes del Foro de Ermua en las puertas del Tribunal Superior de Justicia Vasco. Pues bien: los imputados son Daniel Portero, Iñaki Ezquerra y el propio Aguirre por !desórdenes públicos!. El agresor, que pudo huir gracias a que la Ertzaintza miró literalmente para otro lado, se queda con una pequeña imputación por una presunta falta de lesiones.

Una historia ejemplar del estado del Estado dentro del País Vasco nacionalista: la corrupción transversal de sociedad civil, Fuerzas de Seguridad y Justicia bajo el paraguas de la administración del PNV; ésa que acusó de “contramanifestación” a Aguirre y sus seis compañeros, que ni siquiera llegaban al límite legal para ser considerados manifestación.

Afortunadamente en España existen personas como Antonio Aguirre, que lejos de achicarse ya ha anunciado una querella contra la Policía autonómica vasca por falso atestado y que ha denunciado muy pertinentemente a Ibarreche como máximo responsable de todo lo que está sucediendo ya que: “Primero nos manda a sus militantes a insultarnos y a agredirnos y ahora a la Policía a proteger a esos agresores”.

Julio Veiga

domingo, 22 de abril de 2007

Presentación oficial de 80 listas electorales para municipios catalanes, Alicante y Salamanca

Publicada en Ciudadanos Municipales:

Un acto muy crítico con el plagio del Partido Socialista Canario (PSOE-PSC) a su programa y con el resto de partidos políticos catalanes, "que actúan al margen de los intereses de la ciudadanía".

En el acto, al que asistieron centenares de militantes, el presidente de C's, Albert Rivera, aseveró que "aquí las únicas ideas nuevas son las nuestras", en referencia al eslogan del PSC para las elecciones municipales. Rivera señaló que su formación es "una amenaza" para el resto de partidos porque su proyecto "es sencillo", y se centra en reclamar "que el dinero se distribuya en lo que de verdad preocupa a los ciudadanos". "Ya está bien de decir que aquí no hay dinero cuando éste se destina a otras cosas", señaló en referencia al gasto de la Generalitat en materia de política lingüística.

Me falta el aire


En mi ciudad el aire se compra en bolsitas. Hubo un tiempo en que la gente se mataba entre sí para repartírselo, pero ya no: ahora pasa de padres a hijos y cuando tienen ganas lo venden en grandes o pequeños volúmenes. Entonces otros señores lo compran, lo envasan y nos lo venden a nosotros.

Para respirar tengo que pagar pues. Los precios son más altos en algunas tiendas y más bajos en otras más alejadas; como no soy rico tengo que viajar horas hasta encontrar una que se acomode a mi presupuesto. Tengo un coche sólo para eso pero por suerte el gobierno hace muchas carreteras para nuestra comodidad. A veces no lo encuentro a buen precio y me veo en dificultades, pero he aprendido a respirar poco.

Desde hace un tiempo estoy preocupado: las bolsitas están cada vez más caras. Se ha vuelto el negocio de moda: la gente las compra y las revende más caras; y claro, el aire se ha puesto por las nubes. He tenido que pedir dinero prestado. Una vez quise comprar aire directamente a su dueño original y me pidió un ojo de la cara. Aire hay mucho, pero todos te dicen lo mismo: " a mi no me cuesta nada dejarlo como está, puedo esperar toda la vida para vender”.

He hablado con mi concejal del aire para ver si puede hacer algo; me ha dicho que siga buscando y que habiendo tanto aire seguro que bajan los precios. Pero no bajan y me asfixio. He hablado también con el concejal de la oposición y me ha dicho que el Ayuntamiento tiene por ahí unas reservitas que piensan sortear. Otros opinan que soy anticuado y que el aire no se debe comprar sino alquilar; hay muchas bolsitas disponibles acumuladas en almacenes. Pero como no se fían de mí me piden garantías de las que no dispongo; y además, tendría que seguir pagándolas toda la vida.

Como el aire está tan caro, le tengo que pedir a mi jefe un aumento de sueldo todos los meses. Y él me dice: yo también necesito aire para mis máquinas y me pasa igual que a ti. Bueno, en realidad creo que está pensando pasarse al sector de las bolsitas, casi todos hacen igual.

Por fin se me ha ocurrido una idea genial. El Ayuntamiento tiene un derecho inmemorial: comprar aire a precios razonables para que los vecinos podamos respirar sin dejar de comer y beber; en realidad no sé porqué no lo ha hecho hasta ahora. Además, en nuestra ciudad hay una ley que dice: “todos los ciudadanos tienen derecho a respirar aire puro”. Pero nos han dicho que mejor no hacerlo porque eso se llama “demagogia” y que somos insolidarios e irresponsables porque así vamos a arruinar la economía de la ciudad.

Algunos se quejan pero los de las bolsitas dicen que no importa porque está viniendo gente de una ciudad mucho más pobre que la nuestra que está acostumbrada a estas cosas y que debemos aprender de ellos.

Norberto Beirak